Radiografía de la infancia en Uruguay

Radiografía
de la infancia
en Uruguay

Cómo es crecer en un país con cada vez menos niños.

Hamaca vacía

Un país que envejece mientras nacen
cada vez menos niños.

El debate sobre la natalidad aparece rápido. Pero hay una pregunta anterior.

Evolución de nacimientos y defunciones · Uruguay 2015–2024
50.000 45.000 40.000 35.000 30.000 29.899 35.956 2015 2017 2019 2021 2023
Fallecidos
Nacidos vivos
Nacimientos 2024
29.899
cifra más baja desde el siglo XIX
Defunciones 2024
35.956
4.° año consecutivo con saldo negativo
Fuente: MSP, Estadísticas Vitales
El dato demográfico

La curva se cruzó y no volvió atrás.

La línea de nacidos vivos lleva una década cayendo. La de fallecidos la cruzó en 2021 y no volvió a quedar por debajo. No solo nacen menos niños. También cambia el peso relativo de las generaciones: la población de 65 años o más crece trece veces más rápido que la de 0 a 14 años.

Cada vez que aparece este dato, vuelve una misma conversación: que nacen pocos, que el país envejece, que falta población.

La pregunta anterior

Pero hay una pregunta anterior, más incómoda.

En 2024, el piso: 29.899 nacimientos, la cifra más baja desde fines del siglo XIX. Y 35.956 defunciones.

¿Cómo viven los niños que Uruguay ya tiene?


Son menos, pero concentran una parte desproporcionada de la pobreza.

La pobreza monetaria no se distribuye al azar. En Uruguay, la infancia sigue siendo el grupo más expuesto.

Población NNA 0–17 · Uruguay 2025
864.882
El 24,1% de la población total. Casi uno de cada cuatro uruguayos es menor de 18 años.
Pobreza monetaria NNA
27,5%
Frente al 15,0% de adultos y el 6,0% de mayores de 65
Indigencia NNA
2,8%
Frente al 1,6% de adultos y el 0,3% de mayores
Quiénes son

864.882 niños, niñas y adolescentes (NNA).

Son el 24,1% de la población, casi uno de cada cuatro uruguayos. Son menos que antes, pero concentran una parte desproporcionada de la pobreza.

Pobreza monetaria

La pobreza en Uruguay cae con más fuerza sobre niños, niñas y adolescentes.

El 27,5% de los NNA vive bajo la línea de pobreza monetaria, casi el doble que entre los adultos (15%) y más de cuatro veces que entre los mayores (6%).

La indigencia también los afecta más: 2,8% de los NNA frente al 0,3% de las personas mayores.

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Pobreza monetaria

Mide si el ingreso del hogar supera la línea de pobreza. Captura privación de recursos económicos.

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Pobreza multidimensional

Mide privaciones acumuladas en vivienda, educación, servicios, empleo y protección social.

Dos lentes. Un mismo hogar puede ser pobre en uno solo, o en los dos.
Dos miradas

El ingreso cuenta una parte de la historia.

La pobreza monetaria es indispensable. Pero no siempre captura las condiciones concretas en las que vive un niño.

Un hogar puede tener ingresos por encima de la línea de pobreza y aun así vivir en hacinamiento, sin acceso a internet, con empleo informal y sin cobertura de salud.

Las condiciones de vida cuentan otra

La desigualdad empieza antes de la escuela.

La pobreza multidimensional afecta al 28,8% de los menores de 6 años, al 26,3% de los niños de 6 a 12 y al 26,9% de los adolescentes de 13 a 17.

Entre los adultos de 18 a 64, esa cifra cae al 18,4%. Entre los mayores, al 6,9%.

Niños, niñas y adolescentes · Uruguay 2025
Sin pobreza
multidimensional
Con pobreza
multidimensional
Sin pobreza
monetaria
61,5%
Sin ninguna de las dos pobrezas
11,0%
Privaciones estructurales que el ingreso no captura
Con pobreza
monetaria
11,4%
Ingresos bajos, sin acumulación de privaciones
16,1%
Núcleo crítico: ambas pobrezas simultáneas
Dos miradas, una imagen más completa

El ingreso no cuenta toda la historia.

Al cruzar pobreza monetaria con pobreza multidimensional, aparece una imagen más precisa de la infancia uruguaya.

El 11% de los NNA no era pobre por ingresos, pero sí acumulaba privaciones estructurales que el dinero no resuelve: vivienda, servicios, cuidados, educación.

El núcleo más vulnerable

El 16,1% enfrenta las dos pobrezas al mismo tiempo.

Es el segmento más expuesto: bajos ingresos y privaciones acumuladas. Uno de cada seis niños, niñas y adolescentes en Uruguay.

Esa superposición suele estar asociada a condiciones estructurales del hogar: educación del referente, inserción laboral y condiciones de vivienda.


Las privaciones no aparecen solas.
Se acumulan en los mismos hogares.

Miradas una por una, las privaciones parecen indicadores. Miradas juntas, muestran las condiciones concretas en las que crece la infancia.

Pobreza multidimensional por tramo de edad · ECH 2025
Menores de 6
28,8%
6 a 12 años
26,3%
13 a 17 años
26,9%
Adultos 18–64
18,4%
Mayores 65+
6,9%
Dos indicadores, mismo patrón

La pobreza multidimensional también tiene edad.

Casi uno de cada tres niños menores de 6 años vive en hogares con privaciones acumuladas. La cifra se mantiene alta a lo largo de toda la infancia y la adolescencia.

En todos los tramos, los NNA tienen una incidencia bastante mayor que los adultos, y varias veces superior a la de las personas mayores.

Un patrón estructural

No es un dato de un año. Es una estructura.

La sobreexposición de la infancia a la pobreza, tanto monetaria como multidimensional, no es nueva. Es un rasgo estructural del Uruguay contemporáneo.

Un país donde las generaciones mayores parecen estar mucho más protegidas frente a la pobreza que quienes están creciendo.

Menores de 6
Primera infancia
× Hacinamiento: 28,6%
× Sin internet: 17,6%
× Sin calefacción: 9,9%
Adultos 18–64
Comparación
✓ Hacinamiento: 9,8%
✓ Sin internet: 12,4%
✓ Sin calefacción: 8,7%
La casa como punto de partida

Para un niño pequeño, la vivienda no es solo techo.

Es el espacio donde duerme, juega, se enferma, aprende y crece. Y las condiciones de esa vivienda importan desde el primer día.

El 28,6% de los menores de 6 años vive en hogares con hacinamiento, casi tres veces más que entre los adultos.

Privaciones concretas

Sin internet. Sin calefacción. Desde antes de aprender a leer.

El 17,6% de los hogares con niños menores de 6 años no tiene acceso a internet. El 9,9% no tiene calefacción.

No son datos abstractos: internet es hoy tarea escolar, información, conexión. La calefacción es salud en invierno. Ambas son condiciones de base para el desarrollo.


Crecer no es solo vivir en un hogar
con más o menos ingresos.

También es tener un lugar adonde ir, adultos disponibles, tiempo de cuidado, juego, sueño, límites y vínculos.

Asistencia a centros educativos · ECH 2025
0–2 años
50,6%
asiste. El 49,4% no accede a ningún centro. Entre quienes asisten, el 71% va al CAIF.
3–5 años
96,3%
asiste. Cobertura casi universal en educación inicial.
6–11 años
99,9%
asiste. Primaria es prácticamente universal.
12–14 años
99,3%
asiste. Ciclo básico mantiene alta cobertura.
15–17 años
94,3%
asiste. El 5,7% abandonó. Unos 10.200 adolescentes.
Entre adolescentes pobres, la no asistencia llega al 10,9%, el doble que entre sus pares no pobres (3,9%).
Los dos extremos del sistema

La asistencia educativa cambia mucho a lo largo de la infancia.

En primaria y ciclo básico es casi universal. Pero en los dos extremos aparecen las alertas: la primera infancia y la adolescencia.

Uno de cada dos niños menores de 3 años no accede a ningún centro de cuidado o educación. Los que sí llegan, lo hacen mayoritariamente a través del CAIF.

El egreso del liceo

Solo uno de cada cuatro jóvenes pobres termina el bachillerato.

Según el informe del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd) 2023-2024, el 53,2% de los jóvenes de 21 a 23 años había egresado de la educación media superior. Pero ese promedio esconde una brecha de casi 60 puntos: entre los del quintil de mayores ingresos egresan el 85,1%; entre los del quintil más bajo, el 25,5%.

No es solo un problema de acceso. La inequidad se acumula a lo largo de toda la trayectoria y alcanza su mayor magnitud al final.

Probabilidad de depresión en adultos referentes
Promedio general
21,8%
Tercil de menores ingresos
26,2%
Tercil de mayores ingresos
13,5%
Fuente: ENDIS 2023, MIDES/INE
Quién cuida importa

La infancia depende del bienestar de quienes cuidan.

El 21,8% de los adultos referentes de niños pequeños tiene probabilidad de depresión, según la ENDIS 2023.

No es un dato sobre salud mental individual: es un dato sobre las condiciones en las que se ejerce la crianza.

La brecha por ingresos

Cuidar en contextos de privación tiene un costo que no aparece en ningún índice.

En los hogares de menores ingresos, el riesgo de depresión de los referentes llega al 26,2%. En los de mayores ingresos, al 13,5%.

El bienestar emocional de quien cuida no es un lujo. Es parte de la infraestructura de la crianza.

Hasta acá, la radiografía mostró lo que solemos mirar cuando hablamos de bienestar infantil: ingresos, vivienda, educación, cuidados y crianza. Pero hay otra parte de la infancia que no siempre aparece en las estadísticas más visibles. No porque pese menos. Sino porque muchas veces permanece oculta y cuesta volverla visible.

Hay violencias que no aparecen en ninguna
línea de pobreza.

Pero también organizan la vida de niños, niñas y adolescentes.

47,4%
de niños de 2 a 4 años sometido a disciplina violenta · ENDIS 2023
Casi uno de cada dos niños de 2 a 4 años fue sometido a alguna forma de violencia, psicológica o física, en el mes anterior a la encuesta.
La violencia en la crianza

La violencia en la crianza sigue siendo demasiado frecuente.

En 2023, el 47,4% de los niños de 2 a 4 años fue sometido a algún método de disciplina violenta: psicológica, física o severa, en el mes previo a la encuesta.

Lo que no cambia

Casi uno de cada dos niños.

La disciplina violenta no es una práctica marginal: alcanza a casi la mitad de la primera infancia uruguaya.

Pegar, gritar, humillar, amenazar: esas prácticas dejan marcas que ningún índice de privación captura, pero que la investigación muestra que afectan el desarrollo.


Violencia de género y NNA · SENPVBGG 2019
NNA presentes durante episodios de violencia
28,8%
de mujeres con violencia de pareja y NNA en el hogar reportan que los episodios ocurrieron mientras los niños estaban presentes
Violencia directa hacia los NNA
20%
dos de cada diez: la violencia de pareja también fue ejercida directamente sobre los niños y niñas del hogar
La violencia atraviesa paredes

Casi tres de cada diez: los niños estaban presentes.

Según la Segunda Encuesta Nacional de Prevalencia sobre Violencia Basada en Género (2019), el 28,8% de las mujeres que viven violencia de pareja y tienen NNA en el hogar reporta que los episodios ocurrieron mientras los niños estaban presentes.

Violencia directa

Y en dos de cada diez casos, la violencia también alcanzó directamente a los niños.

No solo como testigos: el 20% de esas mujeres reporta que su pareja o expareja ejerció violencia directa hacia los niños y niñas del hogar.

La violencia doméstica no es un asunto entre adultos. La infancia está en el medio.

Jóvenes de 18 a 24 años que recuerdan abuso sexual antes de los 18
19%: total que reporta abuso sexual
81%: no reporta
Fuente: UNICEF Uruguay, Encuesta sobre violencia sexual contra NNA, 2026.
Lo que casi no se mide

La violencia sexual contra NNA es difícil de medir.

Pesan el miedo, el silencio y el estigma. En Uruguay no existía información periódica sobre su prevalencia.

En 2026, UNICEF realizó el primer estudio nacional, con preguntas retrospectivas a jóvenes de 18 a 24 años sobre experiencias antes de los 18.

Una de cada cinco personas jóvenes

El 19% recuerda haber vivido una situación de abuso sexual antes de los 18 años.

Entre las mujeres, la proporción es una de cada tres (30%). Entre los varones, 9%.

No son cifras de víctimas identificadas ni denunciadas: son personas jóvenes que, mirando atrás, reconocen haber vivido esas situaciones.

Lo que el número no dice

El agresor era alguien conocido.

En tres de cada cuatro casos, la víctima identifica al agresor como alguien de su entorno cercano: un familiar, un vecino, una pareja.

El 69% de las situaciones comenzó antes de los 14 años. Y el 55% no fue un evento aislado: ocurrió más de una vez.

29%
sufrió abuso sexual y/o explotación sexual antes de los 18
17%
vivió situaciones de explotación sexual (1 de cada 6)
95%
de la explotación sexual ocurrió en entornos digitales
La pantalla que es juego y aprendizaje también es el espacio donde ocurre la explotación sexual. La misma tecnología, dos caras.
La dimensión completa

Si se suman abuso y explotación sexual, son casi uno de cada tres jóvenes.

El 29% de los jóvenes de 18 a 24 años reporta haber sufrido al menos una situación de abuso sexual o explotación sexual antes de los 18.

Entre las mujeres, esa proporción llega al 39%.

Lo digital como espacio de riesgo

La vida digital también abrió nuevos espacios de exposición a riesgos.

En la primera infancia, las pantallas ya forman parte de la vida cotidiana: juego, entretenimiento, compañía y aprendizaje. No se trata de demonizarlas.

Pero en el estudio de UNICEF, el 95% de quienes reportaron ofrecimientos de dinero a cambio de fotos o videos íntimos señaló que al menos una situación ocurrió a través de redes sociales u otras plataformas digitales.

La pantalla reaparece como el espacio donde también se expresan ciertas violencias.

NNA y violencia armada · ASSE + Ministerio del Interior
Atendidos en hospitales públicos por heridas de bala
98
menores de 18 años · enero 2024 – octubre 2025
Menores de 5 años entre los hospitalizados
10+
En el mismo período · Pereira Rossell recibe aproximadamente 1 menor baleado cada 15 días
Edad promedio de las víctimas
12 años
La edad promedio bajó de 14 a 12 años entre 2024 y 2025 (Pereira Rossell, 2024)
Una forma de violencia que aparece más

En menos de dos años, 98 menores de 18 fueron atendidos por heridas de bala.

Los casos registrados en medios de comunicación son solo una parte: los especialistas advierten que hay subregistro significativo. El dato de ASSE es el de referencia institucional.

Más de diez de esos 98 tenían menos de 5 años.

La tendencia

En el principal hospital pediátrico, llega un menor baleado cada quince días.

Y la edad promedio de las víctimas está bajando: pasó de 14 a 12 años.

La violencia armada ya no rodea a la infancia.
La atraviesa.


El mosaico completo.

Todos los números juntos. Cada uno corresponde a una capa de la vida de los niños, niñas y adolescentes que ya están.

Población NNA · Uruguay 2025
864.882
Niños, niñas y adolescentes que ya están.
Pobreza monetaria NNA
27,5%
vs 15% adultos · vs 6% mayores
Pobreza multidimensional menores de 6
28,8%
privaciones acumuladas en primera infancia
Egresa del liceo · quintil más bajo
25,5%
vs 85,1% en el quintil más alto
Disciplina violenta · 2 a 4 años
47,4%
casi uno de cada dos en el mes previo
Abuso o explotación sexual
29%
de jóvenes de 18 a 24 recuerda antes de los 18
NNA baleados en hospitales
98
menores de 18 · enero 2024 a octubre 2025
Antes de pedir más niños

Uruguay puede discutir cuántos niños faltan.
Pero primero tiene que mirar a los que ya están.

Estos números no hablan de problemas separados. Hablan de una misma infancia mirada desde distintas capas: el ingreso del hogar, la vivienda, los cuidados, la escuela, la crianza, las violencias que se denuncian y las que muchas veces quedan fuera de la conversación pública.

Los niños que ya están

La pregunta no es solo cuántos niños tendrá Uruguay.
Es qué infancia estamos dispuestos a garantizarles.

No es un mosaico de indicadores. Es una radiografía de las condiciones en las que crece la infancia uruguaya: pobreza de ingresos, privaciones materiales, trayectorias educativas desiguales, cuidados insuficientes y violencias que atraviesan la casa, la pantalla y el espacio público.

Hamaca
Fuentes

La pregunta no es solo cuántos niños tendrá Uruguay.
Es qué infancia estamos dispuestos a garantizarles.

Este scrollytelling se construyó con datos de la Encuesta Continua de Hogares 2025 (INE), la Encuesta Nacional de Nutrición, Desarrollo Infantil y Salud ENDIS 2023 (MIDES/INE), la Segunda Encuesta Nacional de Prevalencia sobre Violencia Basada en Género y Generaciones 2019 (Inmujeres), la Encuesta sobre Violencia Sexual contra NNA de UNICEF Uruguay 2026 (muestra no probabilística), el Informe sobre el Estado de la Educación 2023-2024 del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd), y un relevamiento en prensa sobre menores atendidos por heridas de bala con datos institucionales de ASSE y el Ministerio del Interior.

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